En el marco del Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe 2026, organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina – CAF, Cox subrayó la relevancia de contar con una regulación clara, estable y de largo plazo como base para avanzar hacia una transición energética ordenada y sostenible en América Latina.
Durante su participación en el encuentro, la compañía destacó que la planificación energética a largo plazo y la colaboración público-privada resultan determinantes para generar certidumbre a la inversión y asegurar un desarrollo energético con impacto real en el crecimiento económico de la región.
“La transición energética solo puede ser exitosa si se construye sobre una regulación clara y una planeación estructural del país. Es indispensable que existan planes que puedan caminar y mantenerse vigentes incluso ante cambios de gobierno, para dar certidumbre a la inversión y garantizar una transición ordenada”, destacó Hurtado de Mendoza.
El directivo de Cox remarcó la importancia de la cooperación entre gobiernos, organismos multilaterales y actores estratégicos del sector energético para impulsar la descarbonización, fortalecer la infraestructura y promover el desarrollo de cadenas de valor asociadas a la energía limpia en América Latina.
Regulación estable y planificación a largo plazo, claves para una transición energética ordenada
El panel fue presentado por Sandra Conde, directora (e) de Energía, Gas y Minería Estratégica de CAF, y moderado por la periodista internacional Andrea Bernal. La sesión abordó los principales retos regulatorios, financieros y estructurales de la transición energética en la región.
Entre los panelistas participaron Mónica Lupiáñez, directora regional Renovables de InterEnergy; Sebastián Ruales, CEO and Co-Founder de BIA; Andrés Rebolledo Smitmans, secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE); y Javier Pastorino, director general de LATAM Norte en Siemens Energy.
A lo largo del diálogo se trataron aspectos como la descarbonización, el financiamiento de la transición energética, el desarrollo de cadenas de valor de minerales críticos y la oportunidad de que América Latina avance hacia una industrialización basada en energía limpia, más allá de la exportación de materias primas.
*Con información proporcionada en nota de prensa









