¿Cómo logra una multinacional como IKEA integrar a pequeños emprendedores sociales en su gigante cadena de suministro? En este episodio de Valor Compartido Podcast, Javier Mestre conversa con Karla Del Pino, Country Commercial Activity Leader en IKEA México. La estrategia de sostenibilidad de la empresa sueca que cumple 5 años de presencia en México, está logrando integrar a emprendedores sociales locales directamente en su oferta comercial. Karla del Pino detalla cómo la visión global de la marca se aterriza en el contexto mexicano para fomentar la producción y el consumo responsable.
La relación de IKEA con el ecosistema local se basa en el pilar de «Igual y Equitativo» de su estrategia global. Según explica Del Pino, la clave ha sido el Mexico Accelerator Program (MAP), desarrollado junto a IKEA Social Entrepreneurship y New Ventures. Este programa ha permitido que emprendimientos como Básicos de México pase a convertirse en el primer emprendimiento social con una relación comercial formal en las tiendas.
«En IKEA un pilar muy importante dentro de nuestra estrategia de sustentabilidad a nivel global es igual y equitativo. Nosotros a nivel más local en México creemos que una de las vertientes más importantes es introducir a emprendimientos sociales en nuestra cadena de valor», asegura en la entrevista.
Esta integración ha dado frutos tangibles y populares como el tortillero de IKEA, un producto nacido de la escucha directa al consumidor mexicano. Lo que comenzó como una solicitud en el piso de ventas, se convirtió en un éxito de ventas en su categoría que hoy emplea a comunidades en Tlaxcala y Puebla bajo esquemas de trabajo digno, con salarios que superan significativamente el mínimo legal.
El desafío de convertir el residuo en recurso
Uno de los hitos más recientes en la relación con el emprendimiento social mexicano es la colección ÅTERSTÄLLA, un término sueco que significa «volver a su condición original«. A través de esta iniciativa, IKEA ha logrado cerrar el ciclo del reciclaje textil, enfrentando uno de los mayores retos del retail: la trazabilidad de los residuos.
Para lograrlo, la empresa se alió con Someone Somewhere, expertos en reciclaje y técnicas artesanales. El proceso no solo involucra los residuos propios de la tienda (como fundas de sofás descatalogadas), sino que invita al consumidor a ser parte activa del cambio.
«Lo que hicimos fue no solo aportar nuestro desperdicio textil, también invitamos a nuestros clientes a traer sus residuos de textil de algodón y poliéster para que nosotros toda esa tela la pudiéramos convertir en nuevo hilo, que después ese hilo se convirtió en tela por medio de telar de pedal, que es una técnica tradicional mexicana por artesanos del estado de Oaxaca», explica.
El éxito de esta economía circular radica en la creación de productos de alto valor percibido, como portafolios para laptops y fundas de cojín, que demuestran que el residuo puede ser la materia prima de la nueva era del diseño democrático.
IKEA tiene flexibilidad para apoyar al pequeño emprendedor
La labor de IKEA México también ha puesto el foco en sectores altamente vulnerables, como las mujeres migrantes. A través de la colaboración con Básicos de México y la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) de la ONU, nació el proyecto T’ejiendo Futuros’, donde mujeres de diversas nacionalidades elaboran productos en técnica de macramé, como llaveros y maceteros, que ya se encuentran en las tiendas físicas.
Este enfoque social no está exento de desafíos operativos. Del Pino reconoce que la flexibilidad corporativa es vital al trabajar con emprendimientos en crecimiento. IKEA ha tenido que adaptar sus procesos de pago y logística para sostener la escalabilidad de sus socios sociales.
«Al ser un emprendedor social, al principio les dimos la posibilidad, hicimos una excepción de pagarles por adelantado la primera producción para que ellos tuvieran flujo para crear la producción y sostener la escalabilidad a futuro con IKEA. Entonces, son esas cosas que a IKEA le ayuda mucho a adaptarse, a ser flexible, compartir valores, como el cuidado de las personas y el planeta es superimportante», desarrolla.
Mirando hacia el futuro, la ambición de IKEA México se extiende a otros materiales críticos como el vidrio, el papel y el sargazo. Con este último residuo, el objetivo es replicar el éxito obtenido con la fibra de plátano en países del sudeste asiático, convirtiendo problemas ambientales locales en soluciones de diseño. Además, el área de comida ya integra a aliados como Smartfish y Abeja Reyna con el que lograr un esfuerzo transversal que toca cada rincón de la tienda, desde el restaurante hasta el estante de accesorios.
Escucha el episodio completo: Valor Compartido está disponible en las principales plataformas mundiales de podcasting: Spotify, Apple Podcast, Podimo, Ivoox, Amazon Music y Spreaker, entre otros.También lo puedes seguir en Youtube en los que están acompañados de subtítulos para personas sordas.









