México no enfrenta una escasez de soluciones para atender sus principales desafíos sociales, sino un reto estructural centrado en conectar los recursos y las capacidades del ecosistema con las iniciativas que ya generan resultados y poseen potencial de escalabilidad. Esta fue una de las tesis centrales de ‘Impact Days’, el encuentro impulsado por Promotora Social México (PSM) en alianza estratégica con Impact Hub CDMX, el cual congregó a emprendedores, inversionistas, corporativos, organizaciones de la sociedad civil y líderes sectoriales para analizar el futuro de la inversión y la innovación social en el país.
Durante las mesas de trabajo, los participantes coincidieron en que, a pesar del crecimiento en el interés por la inversión de impacto en los últimos años, una parte significativa del capital disponible continúa concentrándose en modelos de negocio de crecimiento acelerado. Como consecuencia, diversas iniciativas con metodologías de impacto social ya probadas enfrentan barreras complejas para acceder a financiamiento sostenible que les permita ampliar su cobertura geográfica y operativa.
“Hoy el principal reto del ecosistema no es generar más soluciones. Es lograr que las que ya funcionan encuentren el capital, las alianzas y las condiciones necesarias para escalar. El talento existe, las ideas existen y los desafíos son conocidos; la pregunta es cómo construimos los puentes que permitan conectar esos elementos”, señaló Octaviano Couttolenc, director de Impact Ventures PSM.
La agenda de debate puso de relieve la necesidad de evolucionar los indicadores con los que se mide el éxito de las empresas e intervenciones sociales. A diferencia de las dinámicas comerciales convencionales, las soluciones de base social requieren horizontes de maduración más prolongados y esquemas de crecimiento diferenciados, un factor que demanda la adopción de una visión de largo plazo por parte de fondos de inversión, agencias de desarrollo y actores del sector público.
Asimismo, los especialistas reunidos destacaron que la resolución de problemáticas complejas exige la articulación de agendas y la coordinación de actores con intereses diversos para establecer objetivos comunes.
Especialistas urgen a construir puentes entre el capital y los modelos de crecimiento social
“Las soluciones más sostenibles no dependen únicamente de recursos financieros. Requieren gobernanza, claridad de objetivos y capacidad de coordinación entre actores con intereses distintos. Cuando esos elementos existen, el impacto tiene mayores posibilidades de mantenerse y crecer en el tiempo”, explicó Pedro Castillo, director de Inversión Social PSM.
Aunado a los flujos de capital, en las sesiones de ‘Impact Days’ se abordaron tendencias emergentes que transforman el sector, tales como la adopción de herramientas de inteligencia artificial, el fortalecimiento de la gobernanza interna en las organizaciones y el diseño de mecanismos de colaboración multisectorial. Los asistentes concluyeron que la incorporación tecnológica es un acelerador de procesos idóneo, siempre que su implementación priorice el beneficio de las personas y la generación de valor directo para las comunidades atendidas.
El foro cerró sus actividades registrando una asistencia superior a las 1,100 personas y el desarrollo de 24 espacios de conversación especializados, consolidando la postura de que las respuestas a los rezagos sociales prioritarios ya están desarrolladas y que el esfuerzo actual debe enfocarse en su replicabilidad y democratización.
*Con información proporcionada en nota de prensa









