Una cancha puede abrir oportunidades que trascienden el juego: permite encontrarse, construir vínculos y hacer visibles las distintas capacidades que existen en una comunidad. Con esta idea como punto de partida, love.fútbol, organización sin fines de lucro que rehabilita espacios deportivos junto con comunidades en contextos vulnerables, busca que cada uno de sus proyectos sea un lugar donde más personas puedan participar, aportar y sentirse parte.
Para lograrlo, su modelo involucra a niñas, niños, jóvenes y familias desde las primeras decisiones hasta la intervención y activación de cada espacio; de esta forma, las instalaciones responden a las necesidades de quienes las utilizan y se convierten en puntos de encuentro seguros, inclusivos y sostenibles. La inclusión, por lo tanto, no se limita al acceso al deporte, sino que también se refleja en la posibilidad de tomar decisiones, compartir experiencias y contribuir a la vida comunitaria.
Un esquema de diseño participativo enfocado en la inclusión social y la toma de decisiones
Este enfoque ya forma parte del trabajo de love.fútbol para crear áreas más accesibles. Como parte de esta labor, la organización ha retomado su colaboración con Ojos que Sienten A.C., cuyas fotógrafas y fotógrafos documentarán la transformación de Tepito y Granada, dos de las 19 canchas que la asociación impulsa junto con PepsiCo y donde ya se realizaron jornadas de voluntariado. Además, la cancha de Granada incorporará guías podotáctiles, rampas y pasamanos laterales para facilitar el acceso y desplazamiento de personas con discapacidad visual.
Esta iniciativa se suma a una línea de trabajo que love.fútbol ya ha impulsado en otros países. En 2024, la organización participó en la rehabilitación de una cancha en Cruzeiro Velho, Brasília, que brinda a personas con discapacidad visual un espacio permanente para practicar fútbol para ciegos. Ahora, el proyecto en México amplía esa visión al incorporar su participación en la transformación y documentación de las áreas, reconociéndolas también como parte activa de la dinámica social.
«Queremos que cada cancha sea un espacio abierto a distintas maneras de participar y aportar, porque una comunidad se fortalece cuando reconoce las capacidades y experiencias de todas las personas que la integran. Dar continuidad al trabajo con Ojos que Sienten nos permitirá llevar ese propósito también a la forma en que contamos nuestros proyectos, al incorporar otras maneras de percibir y compartir las historias que nacen en ellos«, señaló Kenza Gravois, directora global de desarrollo de love.fútbol.
La colaboración busca incorporar la perspectiva de las personas con discapacidad visual a los proyectos y ampliar su participación en las actividades que se desarrollan alrededor de las canchas. A través de la fotografía sensorial, las y los participantes documentarán la transformación de las áreas y formarán parte de las experiencias comunitarias que ocurren en ellas.
«Cada cancha tiene una energía propia que puede percibirse en las voces, el movimiento y la convivencia de quienes la utilizan. Participar en estos proyectos permitirá que nuestras fotógrafas y fotógrafos aporten su talento y compartan una manera distinta de interpretar esas experiencias, mientras las comunidades descubren que una imagen también puede construirse desde otros sentidos«, explicó Gina Badenoch, fundadora de Ojos que Sienten.
Con esta colaboración, love.fútbol busca que la inclusión forme parte de la manera en que se diseñan, activan y documentan los espacios deportivos comunitarios. El objetivo es generar condiciones para que más personas puedan participar en las actividades dentro y fuera de las instalaciones, así como incorporar distintas formas de percibir y vivir estas áreas. De esta manera, la accesibilidad se suma como un componente del legado que los proyectos dejarán en sus poblaciones.
La transformación de estas 19 canchas permitirá a love.fútbol seguir ampliando su impacto social en México y consolidar áreas donde la inclusión se traduzca en oportunidades reales para participar, expresarse y construir tejido social. Al incorporar nuevas formas de percibir y contar lo que ocurre en ellas, la organización también reafirma que una cancha cobra verdadero sentido cuando todas las personas pueden aportar a su historia y reconocerse como parte de ella.
*Con información proporcionada en nota de prensa.










