La sostenibilidad dejó de ser un discurso corporativo para convertirse en un factor determinante de competitividad en México. Hoy, el 88% de las empresas en el país cuenta con compromisos públicos en la materia, mientras que el 86% de los consumidores espera acciones firmes en temas como medioambiente, derechos humanos y anticorrupción.
Estos datos forman parte del reporte ‘Perspectivas Empresariales de México para un Planeta Próspero’, elaborado por Pacto Global México en colaboración con GlobeScan, que por primera vez cruza la visión empresarial con las expectativas sociales en torno a la sostenibilidad.
El estudio integra información de la Comunicación del Progreso (CoP) 2024 de empresas adheridas al Pacto Global de las Naciones Unidas, así como del análisis ‘Healthy and Sustainable Living ‘ de GlobeScan, que recoge percepciones de consumidores en 33 mercados.
El análisis —basado en 432 empresas con operaciones en México, de las cuales 54% son pymes y 46% grandes compañías— revela que la sostenibilidad ya no solo se declara: se institucionaliza.
Uno de los principales hallazgos del reporte es la distancia entre lo que las empresas comunican y lo que los consumidores perciben
Más del 90% de las empresas cuenta con códigos de conducta y responsables en temas de derechos humanos y trabajo digno, mientras que entre el 82% y el 85% ha establecido comités de sostenibilidad.
Sin embargo, esta evolución estructural no ha sido suficiente para responder a las expectativas sociales. “Los consumidores en México esperan que las empresas den un paso mucho más decidido en materia ambiental. Sin embargo, vemos que la realidad empresarial todavía está rezagada, particularmente en un tema crítico como la biodiversidad”, advirtió Mauricio Bonilla.
Uno de los principales hallazgos del reporte es la distancia entre lo que las empresas comunican y lo que los consumidores perciben, especialmente en materia ambiental.
La biodiversidad emerge como uno de los temas más rezagados dentro de la agenda corporativa, a pesar de ser una prioridad creciente para la sociedad.
Esta brecha plantea un reto estratégico: las compañías deben evolucionar de compromisos declarativos a acciones tangibles y medibles, capaces de generar impacto real y confianza.
En un entorno donde las decisiones de compra están cada vez más influenciadas por el comportamiento corporativo, la transparencia se posiciona como un activo clave.
El reporte señala que los consumidores ya no esperan únicamente que las empresas reduzcan su huella ambiental, sino que participen activamente en la solución de los desafíos globales, influyan en su entorno y asuman una postura pública.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el Índice de Confianza del Consumidor se ubicó en 46 puntos en octubre de 2025, reflejando un contexto de cautela en el que las marcas deben construir credibilidad con hechos.
El estudio también identifica una tensión relevante: mientras el mercado —impulsado por consumidores— avanza hacia la sostenibilidad, la inversión institucional no lo hace al mismo ritmo. Lejos de ser una limitante, esta brecha representa una oportunidad para las empresas que logren adelantarse, consolidando ventajas competitivas a través de estrategias sostenibles robustas.
“Lo que estamos viendo en México es un llamado claro a la acción. A la gente le importa profundamente la sostenibilidad y quiere que las empresas tomen la iniciativa”, señaló Chris Coulter, CEO de GlobalScan.
El medio ambiente se consolida como la principal prioridad para los consumidores, pero también como el área donde las empresas tienen mayor margen de mejora. En este contexto, la credibilidad corporativa dependerá cada vez más de la capacidad de las organizaciones para traducir compromisos en resultados concretos.
Solicita el informe: https://info.pactomundial.org.mx/l/879852/2026-02-13/22httb
*Con información proporcionada en comunicado de prensa










