A mediados de este año, Heineken México anunció en su Informe de Sustentabilidad 2024 que su planta de Tecate (Baja California) había logrado el balance hídrico, es decir que regresaba a la naturaleza el agua que contienen sus productos elaborados en dicha localidad. Para conseguirlo, la empresa cervecera trabaja desde 2018, junto a la organización Rescatemos el Colorado, en restaurar el ecosistema ribereño del río Colorado a su paso por Mexicali en una superficie de más de 94 hectáreas.
Heineken México ha conseguido con esta alianza reincorporar más 800,000 m3 de agua a la cuenca de este río que enfrenta una severa crisis hídrica debido a la sobrexplotación y la contaminación. Esta cifra, verificada bajo los criterios del World Resources Institute y certificada por Limnotech, supone la misma cantidad de agua que prevén que contenga su producción en 2030.
Oriol Bonaclocha, CEO de Heineken México, explicó que, como esta iniciativa, están tomando otras acciones en sus plantas ubicadas en zonas de estrés hídrico. Este objetivo de reabastecer a la naturaleza el agua que contienen sus productos, se suma al de reducir el consumo de agua en su elaboración y reutilizarla en los procesos que lo permitan, según manifestó en un evento de presentación de resultados de la alianza con Rescatemos el Colorado, en el Chaussé, epicentro de esta colaboración.

Heineken México ha logrado que se reincorpore a la zona la misma cantidad de agua que prevé que contendrán sus productos elaborados en Tecate en 2030
El Chaussé, es un antiguo meandro que Rescatemos el Colorado se ha ocupado de restaurar desde hace 10 años bajo una concesión del gobierno federal. La zona de 63 hectáreas de extensión ha pasado en ese tiempo de ser una zona degradada ambientalmente a recuperar humedales, bosques de álamos y sauces, y hábitats de terrazas altas.
De contabilizar 20 especies distintas de fauna y flora hace diez años, el lugar ha visto incrementado a más de 200, 163 de fauna y 25 de flora registradas por la organización. Además, tras incorporar 22,000 plantas nativas, se ha conseguido establecer 8,000 nuevos ejemplares por revegetación natural. Esto es una señal de la mejora lograda por la restauración de la que destaca la llegada de tres familias de castores a la zona.
“El medio ambiente nunca había sido tenido en cuenta como un usuario del agua de la cuenca del río Colorado”, destaca Génesis Alarcón, gerente de Restauración en Rescatemos el Colorado. La organización ha logrado con poco uso de agua emular el flujo natural del meandro y llevar a la zona a un nivel de conservación propio de los ecosistemas que poblaban hace décadas las riberas del río Colorado.
Expertos en la gestión eficiente del agua, para Rescatemos el Colorado ha sido fundamental el diálogo con los vecinos productores agrícolas, como destaca Antonio Angel, director de la organización. Angel apuntó a que el proyecto contempla también la incorporación de las comunidades locales mediante proyectos productivos como la elaboración de miel que beneficia a una 100 personas y proyectos de agroecología que impacta a una 1,000, en su mayoría de la comunidad Cucapah, pueblo que ancestralmente ha mantenido una estrecha relación con el río.

La labor de restauración ha alcanzado a los parajes de Don Parna y Vado Cebollero que juntos suman 31 hectáreas donde la restauración está todavía en fase de establecimiento, y que con El Chaussé conforman un corredor ecológico. En la cuenca del río Colorado, otras organizaciones bajo la alianza binacional mexicano-estadounidense, Revive el Colorado, se trabaja en la restauración de un total de 500 hectáreas para lograr que la desembocadura de este río se asemeje al esplendor que tuvo tiempo atrás.










