Con el objetivo de impulsar la economía circular y avanzar en la descarbonización de la industria cementera, Moctezuma puso en operación el Centro Estatal de Economía Circular para la Transformación de Llantas en Jiutepec, Morelos, en un evento con autoridades estatales y federales.
El proyecto forma parte de la estrategia de la compañía para sustituir el 30% de combustibles fósiles por combustibles alternativos hacia 2030, en colaboración con el Gobierno del Estado de Morelos y la Secretaría de Desarrollo Sustentable.
El centro es el primero en su tipo en el país y contará con la capacidad de procesar hasta 3,000 toneladas de neumáticos al mes, equivalentes a 200,000 unidades fuera de uso, que serán utilizadas como fuente energética en la producción de cemento, contribuyendo a la reducción de emisiones y al aprovechamiento de residuos.
“La economía circular ya no es una alternativa para la industria cementera: es una necesidad. En Moctezuma tenemos un compromiso de llegar al 2030 con un net zero y con este Centro Estatal de Economía Circular demostramos que es posible transformar residuos en fuente de energía, sustituir combustibles fósiles por alternos y avanzar hacia una producción cada vez más baja en carbono”, afirmó José María Barroso, director general de Moctezuma y presidente de la Cámara Nacional del Cemento (CANACEM).
Este proyecto se suma a otras iniciativas en el estado, como el Sistema de Almacenamiento para Combustibles Alternos en la planta de Tepetzingo, que permite procesar más de 150,000 toneladas de residuos al año, fortaleciendo la capacidad operativa y el uso de energía alternativa en la industria.
Proyecto en Morelos busca sustituir combustibles fósiles en la industria
Por su parte, Margarita González Saravia, gobernadora del estado de Morelos, señaló: “todos los programas relacionados con el cuidado del medio ambiente son fundamentales para nuestro gobierno”, y agregó: “generar esta sinergia en beneficio de nuestro estado y de la ciudadanía”.
El centro contribuye a la gestión de residuos y genera beneficios en distintos ámbitos. En materia ambiental, favorece la reducción de emisiones y la prevención de incendios; en el ámbito social, promueve la generación de empleos y la educación ambiental; mientras que en lo económico impulsa nuevas cadenas de valor y fortalece la competitividad del sector.
Asimismo, el proyecto amplía el uso de combustibles alternativos en la industria cementera, permitiendo que actores como llanteras, vulcanizadoras, rellenos sanitarios, transportistas y particulares se integren a la recolección y disposición de neumáticos en desuso.
La puesta en operación de este centro representa un avance en la transición hacia procesos industriales más eficientes, con menor impacto ambiental y alineados a los desafíos de sostenibilidad en México.
*Con información proporcionada en nota de prensa









