Los programas de lealtad atraviesan una transformación en México y otros mercados de América Latina, en un contexto donde los consumidores priorizan el impacto ambiental de sus decisiones de compra. La tendencia apunta a recompensar acciones responsables que reduzcan el efecto del consumo cotidiano.
En este escenario, retailers y marcas incorporan incentivos por acciones sostenibles como reciclar envases, devolver empaques reutilizables, elegir entregas consolidadas o preferir productos con menor huella ambiental. A cambio, los consumidores reciben descuentos, puntos verdes, beneficios exclusivos o recompensas canjeables.
La evolución de estos esquemas responde a una mayor conciencia sobre el consumo y su impacto. El modelo busca vincular beneficios comerciales con prácticas de sostenibilidad, integrando recompensas a decisiones de compra responsables.
Tecnología y datos impulsan la trazabilidad en programas de lealtad sostenible
La tecnología permite operar estos modelos mediante plataformas de fidelización conectadas con sistemas de punto de venta, aplicaciones móviles y herramientas de analítica. Estas soluciones registran acciones sostenibles, miden su impacto y lo convierten en beneficios tangibles para el cliente.
Actualmente es posible calcular cuántos envases se reciclan, cuántas emisiones se evitan o cuánto material se recupera a partir de estas iniciativas, y traducir esos datos en recompensas personalizadas.
En el mercado existen soluciones como las de Napse, que permiten que la trazabilidad ocurra en tiempo real dentro del punto de venta y los programas de lealtad, integrando reglas de negocio que reconocen automáticamente acciones sostenibles sin fricción para el cliente ni complejidad operativa para el retailer.
De acuerdo con la información difundida, ya existen casos en los que minoristas premian acciones como reciclar envases en tienda, elegir entregas sin plásticos o comprar productos con menor huella ambiental. En México, 85 % de los consumidores está dispuesto a pagar más por productos sustentables, según Adyen.
Para el retail, estos esquemas permiten fortalecer la recurrencia de compra, la reputación de marca y la alineación con metas ESG y de eficiencia operativa, además de facilitar la construcción de bases de datos para analizar patrones de consumo responsable.
“La fidelización está evolucionando: ya no se trata sólo de premiar el consumo, sino de reconocer decisiones responsables. Cuando el cliente ve que sus acciones generan beneficios reales tanto para su bolsillo como para el planeta, la relación con la marca cambia por completo”, señala Martín Malievac, director de Investigación y Desarrollo de Napse.
Los programas de lealtad incorporan así componentes de consumo responsable y sostenibilidad, integrando incentivos vinculados al impacto ambiental dentro de la experiencia de compra.
*Con información proporcionada en nota de prensa








