Kenvue publicó de manera oficial su ‘Informe de la Misión de Vidas Saludables 2025’, el tercer reporte anual de sustentabilidad emitido por la corporación global de salud del consumidor. El documento detalla los avances financieros, operativos y de gobernanza ambiental derivados de su estrategia institucional, enfocada en tres pilares de impacto: personas, planeta y productos saludables.
En la región de América Latina, la compañía registró progresos significativos dentro de su agenda de innovación en empaques y economía circular. Destaca de forma particular que la empresa logró reducir anualmente más de 7 mil toneladas métricas de plástico virgen. Este hito fue posible gracias a la reingeniería y sustitución de los envases de su marca LISTERINE, los cuales pasaron a fabricarse al 100% con resina plástica reciclada postconsumo (PCR, por sus siglas en inglés).
Kenvue reporta una disminución del 41% en sus emisiones y capacita a desarrolladores en sustentabilidad
En el frente global de mitigación del cambio climático y transición operativa, Kenvue reportó las siguientes métricas auditadas respecto a su año de referencia (2020):
- Reducción de emisiones: Logró una disminución del 41% en sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de Alcance 1 y 2, posicionando a la firma cerca de cumplir su meta para 2030, fijada en 42%, en concordancia con su nuevo Plan de Transición Climática.
- Energía limpia: El 76% del suministro de energía eléctrica utilizado en la totalidad de sus operaciones globales proviene de fuentes renovables, en ruta hacia el objetivo de descarbonización total del 100% proyectado para el año 2030.
- Disminución de plástico virgen: Registró una baja consolidada del 33% en el uso de polímeros vírgenes a nivel mundial, con lo que superó de forma anticipada la meta original que estipulaba una reducción del 25% para el cierre de 2025.
Para dar soporte técnico a estas iniciativas de diseño, la multinacional capacitó a más de 600 desarrolladores de producto en el uso del Sustainable Innovation Profiler. Se trata de una herramienta analítica de evaluación con patente en trámite, lanzada originalmente en 2025, cuya función es medir, auditar y optimizar el desempeño social y medioambiental de cada artículo desde su fase de formulación.
En la dimensión social y de vinculación comunitaria, el brazo de responsabilidad social de Kenvue canalizó recursos globales orientados a la asistencia humanitaria y la medicina preventiva. Durante el ejercicio evaluado, la compañía otorgó 50 millones de dólares en donaciones en especie y 3.4 millones de dólares en aportaciones en efectivo, insumos dirigidos a restituir las condiciones de higiene y cuidado diario de poblaciones desplazadas o en situaciones de alta vulnerabilidad social.
Finalmente, en materia de salud pública y educación comunitaria, los programas de concientización de la firma capacitaron a 450,000 estudiantes y 18,000 profesores en protocolos de seguridad solar y herramientas de prevención del cáncer de piel, consolidando una estrategia que vincula el rigor científico de sus productos con el bienestar de las futuras generaciones.
Con información proporcionada en nota de prensa










