Con la finalidad de posicionar una visión regional sobre los sistemas productivos tradicionales y exigir la eliminación de barreras financieras, representantes de pueblos originarios y comunidades locales de Mesoamérica y la Amazonia se reunieron en Ciudad de Panamá para celebrar el ‘Intercambio Mesoamericano de Economía Indígena y Comunitaria’, llevado a cabo los días 12 y 13 de agosto de 2026.
El encuentro, convocado por la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB), planteó una hoja de ruta frente a desafíos sociopolíticos, ambientales y económicos. La organización enfatizó que los mercados deben subordinarse a la preservación cultural, la resiliencia territorial y la defensa de los derechos de tenencia de la tierra, superando la imposición de intermediarios y la falta de financiamiento directo.
«La economía indígena y comunitaria no es algo que estemos creando ahora. Es algo que nuestros pueblos han construido y sostenido durante generaciones. No se trata únicamente de producir para vender o de llevar nuestros productos a los mercados; también hablamos de soberanía alimentaria, de recuperar y mantener nuestros conocimientos, de fortalecer la gobernanza y de ejercer nuestros derechos sobre el territorio«, afirmó Levi Sucre Romero, coordinador de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques.
La Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques busca transformar el flujo financiero internacional
Durante las jornadas, diversas delegaciones expusieron modelos productivos que demostraron rentabilidad social y conservación ecológica:
- Empoderamiento de la mujer (Panamá): Comercialización de coco por el pueblo Gunadule y trabajo textil sostenible de la Asociación de Mujeres Artesanas Emberá (AMARIE).
- Manejo forestal sostenible (Guatemala): Modelo de concesiones de la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP) y la empresa FORESCOM, generador de valor económico mediante la conservación de selvas.
- Soberanía alimentaria (México y Centroamérica): El Sistema Milpa Totonaca mediante la red Limaxtum en Veracruz, la conservación de semillas por la Red Indígena Bribri-Cabécar (RIBCA) en Costa Rica y las redes agroecológicas de Utz Che’ en Guatemala.
- Relevo generacional: Capacitación técnica a jóvenes a través de la Escuela Mesoamericana de Liderazgo (EML) de la AMPB.
Al cierre de la reunión, las organizaciones integrantes de la AMPB emitieron un pronunciamiento conjunto dirigido a organismos de cooperación internacional, fondos de financiamiento climático y la filantropía global, instando a reestructurar los flujos financieros hacia esquemas directos que fortalezcan la autodeterminación de las comunidades y la preservación de los ecosistemas críticos.
*Con información proporcionada en nota de prensa










