Moctezuma y la organización Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable A.C. (ENDESU) colaboran en la recuperación del semidesierto zacatecano. El proyecto integra conocimiento técnico y participación comunitaria para restaurar el pastizal, proteger la fauna silvestre y generar alternativas de desarrollo local. La iniciativa opera en el noreste de Zacatecas y el norte de San Luis Potosí.
Monitoreo técnico y brigadas de capacitación
La participación de ENDESU aporta la experiencia de biólogos y especialistas de campo que coordinan el monitoreo de especies. Los técnicos acompañan la restauración del pastizal y capacitan a las brigadas comunitarias encargadas de las actividades en la zona. La contribución de Moctezuma busca que la conservación no se limite a proteger una sola especie. El proyecto abarca el cuidado del suelo, el agua, la vegetación, la fauna y las comunidades bajo los criterios ESG.
Durante 2025 operaron tres brigadas comunitarias y se impartieron seis talleres de capacitación técnica. Las sesiones abordaron temas de restauración, monitoreo y manejo sustentable de la biodiversidad local. Cerca de 60 personas participaron directamente, ampliando el impacto a aproximadamente 300 integrantes de sus familias.
«Colaborar con una organización como ENDESU nos permite respaldar nuestras acciones con conocimiento técnico y trabajo directo en las comunidades. En Moctezuma queremos seguir impulsando proyectos que protejan la biodiversidad y generen oportunidades para las familias de la región”, declaró la directora de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Mejora Continua de Moctezuma, Maribel Leyte.
El perrito llanero y el regreso de especies clave
El protagonista del proyecto es el perrito llanero mexicano, una especie que ayuda a reconstruir el ecosistema. Sus túneles y madrigueras reducen la compactación del suelo y filtran el agua de lluvia para favorecer el crecimiento vegetal. Además, las excavaciones resguardan semillas que pueden germinar y sirven como refugio para reptiles, aves y pequeños mamíferos.
Durante 2025, ENDESU consolidó el manejo de una colonia principal y dos colonias satélite. Gracias al mantenimiento de cercos, retiro de ganado, alimentación suplementaria y monitoreo técnico, la población aumentó 13%, pasando de 3,000 a 3,400 individuos. El impacto positivo abarca cerca de 100 hectáreas.
El monitoreo también registró un águila real en la colonia principal, tras más de cuatro años sin avistamientos. Asimismo, los especialistas documentaron oso negro, coyote, zorrita gris, gato montés, tecolote llanero, serpientes, conejos y liebres. El regreso de estas especies demuestra que la recuperación del suelo reactiva las relaciones ecológicas esenciales del ecosistema.
«La restauración requiere seguimiento técnico, continuidad y participación local. El aumento del pastizal, la expansión de las colonias del perrito llanero y el registro de especies que habían dejado de observarse, muestran que el ecosistema está recuperando funciones esenciales”, señaló el director de Conservación de ENDESU, Jesús Lizardo Cruz Romo.
Inclusión comunitaria y desarrollo productivo para mujeres
Las mujeres representan un pilar fundamental en las brigadas comunitarias de restauración. Además de sembrar semillas, construir microcuencas y apoyar en el monitoreo, reciben capacitación para aprovechar plantas regionales y rescatar saberes tradicionales. Entre los resultados de 2025 destacan la creación de 924 microcuencas y el incremento de 40% en la cobertura vegetal.
El proyecto impulsa el desarrollo de aceites esenciales para elaborar cremas y champús. Paralelamente, se exploran actividades como la apicultura y el uso sustentable del orégano local. Estas opciones productivas ofrecen a mujeres y jóvenes alternativas de desarrollo económico dentro de su territorio.
*Con información proporcionada en nota de prensa









