El Grupo Bolsa Mexicana de Valores (Grupo BMV) presentó la Guía Igualdad de Género: Pilar de la Sostenibilidad y Rentabilidad Corporativa, un documento estratégico desarrollado de manera colaborativa con emisoras listadas en la Bolsa Mexicana de Valores, especialistas en sostenibilidad, organizaciones expertas en igualdad de género y representantes del sector financiero.
El objetivo de la guía es ofrecer a las empresas una ruta clara para integrar la igualdad de género como parte central de su modelo de negocio y de su gobierno corporativo, fortaleciendo así su competitividad y sostenibilidad.
La iniciativa fue presentada en el marco del evento Ring the Bell for Gender Equality 2026, donde Nalleli Barajas, subdirectora de Sostenibilidad del Grupo Bolsa Mexicana de Valores, destacó el enfoque del documento. “La guía parte de una premisa contundente: la igualdad de género es un factor determinante de competitividad, resiliencia y generación de valor financiero sostenible”, destacó.
Por su parte, Tania Ortiz Mena, consejera del Grupo Bolsa Mexicana de Valores y presidenta de Sempra Infraestructura, señaló que la guía fue diseñada para evolucionar junto con las necesidades del sector empresarial. “Este es un instrumento que fue creado por y para las empresas que cotizan en la bolsa y la intención es que sea un documento vivo, un documento que se siga ampliando y que siga invitando a las empresas a adoptar estas mejores prácticas”, afirmó.
Actualmente, más de 350 emisoras cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores, con un valor de capitalización superior a 450 mil millones de dólares, por lo que cada empresa puede contribuir desde su sector a impulsar avances en materia de igualdad de género.
Documento propone una hoja de ruta para integrar la perspectiva de género en la gobernanza corporativa
El documento fue diseñado como una herramienta práctica que traduce estándares globales en acciones concretas para el contexto mexicano, integrando marcos internacionales como los Principios para el Empoderamiento de las Mujeres (WEPs), así como referencias técnicas del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
También incorpora lineamientos impulsados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, incluyendo la Taxonomía Sostenible de México y su Índice de Igualdad de Género (IIG).
La guía destaca que integrar la igualdad de género en la estrategia empresarial genera ventajas competitivas tangibles, ya que las empresas que gestionan activamente sus brechas de género, transparentan sus métricas y alinean su gobernanza con estándares nacionales e internacionales mejoran su perfil de riesgo, fortalecen su reputación y generan mayor confianza entre inversionistas y grupos de interés.
El eje central del documento es el Modelo de Transformación para la Igualdad de Género, una hoja de ruta estructurada en cuatro fases que busca pasar de la intención a la acción con impacto medible.
- Fase I. Compromiso y liderazgo.
Plantea elevar la igualdad de género a prioridad estratégica del Consejo y la Alta Dirección, así como establecer diagnósticos de brechas y líneas base de medición. Actualmente, México ocupa la posición 21 entre las 100 principales empresas listadas de los mercados bursátiles del G20, con 12 % de los cargos de consejo ocupados por mujeres. Además, en América Latina solo el 5 % de las presidencias de los consejos de administración están ocupadas por mujeres, mientras que en México la cifra se reduce al 2 %, lo que evidencia la necesidad de avanzar en representatividad de género en los niveles más altos de liderazgo. - Fase II. Talento y corresponsabilidad.
Promueve igualdad salarial, políticas de no discriminación, corresponsabilidad en cuidados, bienestar laboral y desarrollo del talento femenino en todos los niveles de la organización. - Fase III. Mercado y capital con perspectiva de género.
Propone extender el enfoque de igualdad hacia la cadena de suministro, el diseño de productos y el acceso a capital sostenible, incluyendo instrumentos como bonos sociales, bonos de género y bonos vinculados a la sostenibilidad. La adopción de este enfoque puede facilitar un acceso diferenciado a financiamiento. - Fase IV. Medición y reporte.
Establece la institucionalización de métricas, transparencia y validación externa, elementos que contribuyen a garantizar credibilidad, mitigar riesgos reputacionales y fortalecer la confianza de inversionistas.
En un entorno donde el acceso a capital sostenible depende cada vez más del desempeño en criterios ASG, la igualdad de género se posiciona como un habilitador estratégico para las empresas.
*Con información proporcionada en nota de prensa









