Un equipo de investigación del Instituto Politécnico Nacional (IPN) midió de forma simultánea la presencia de microplásticos en sangre y orina en una comunidad de Oaxaca. El estudio analizó a 98 voluntarios de una población costera cercana a un basurero a cielo abierto.
Metodología analítica y resultados en la población oaxaqueña
El análisis examinó 169 muestras biológicas obtenidas mediante la técnica de pirólisis acoplada a cromatografía de gases y espectrometría de masas. Los resultados revelaron la presencia de polímeros en el 97.8% de la orina y el 88.5% de la sangre. Las concentraciones promedio alcanzaron los 11 microgramos por mililitro en sangre y 24 microgramos por mililitro en orina. Las cifras superaron los 1.6 microgramos reportados previamente en estudios europeos sobre contaminación ambiental.
Toxicocinética de los polímeros y filtración renal
El estudio demostró que los diferentes tipos de plástico presentan comportamientos variables dentro del organismo. Polímeros como el polipropileno son filtrados y expulsados mediante la orina con mayor rapidez. En contraste, materiales como el nylon permanecen circulando por más tiempo en el sistema sanguíneo. Este hallazgo permite proponer la orina como un mecanismo diagnóstico no invasivo para la salud pública.
Cooperación internacional e inversión en talento científico
La investigación fue desarrollada por Juanita Rodríguez Gutiérrez en el CIIEMAD del IPN, bajo la dirección de Laura Arreola Mendoza. El proyecto contó con la colaboración del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España y el Hospital General de México. La estancia internacional de la investigadora recibió financiamiento de la Comisión de Operación y Fomento de Actividades Académicas del IPN (COFAA-IPN). El respaldo a la ciencia aplicada fortalece la investigación científica bajo los criterios ESG.
*Con información proporcionada en nota de prensa









