La digitalización avanza a grandes pasos y las empresas enfrentan el reto de mantenerse a la vanguardia tecnológica. Este reto viene acompañado por la implementación de soluciones que les permita operar de forma responsable para mitigar su impacto ambiental. Para Cotemar, empresa mexicana de servicios integrales offshore, esta dualidad se convirtió en el motor de WIR (Wireless Infrastructure Renewal), un proyecto estratégico que va más allá de una simple actualización de red: es una reconexión no solo en la conectividad interna, sino tambien hacia el exterior con el cuidado del medio ambiente.
Lo que comenzó como una necesidad operativa —renovar una infraestructura de comunicaciones— evolucionó hacia una iniciativa integral alineada con los criterios ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) de la empresa. Gerardo Hernández Polanco, Jefe de Infraestructura y Telecomunicaciones de Cotemar, comparte para Valor Compartido, que todo inició con la voluntad de realizar un cambio de paradigma: migrar del cable estructurado y renovación de equipos al uso de tecnología WiFi y usar telefonía virtual.
La propuesta era audaz: eliminar hasta el 60% del cableado estructurado CAT5e —obsoleto y costoso de mantener— en una de las sedes de las oficinas administrativas de la empresa en Ciudad del Carmen (Campeche), y migrar masivamente a conexión Wi-Fi 6, complementada con telefonía virtual.
El proyecto fue un trabajo en colaboración con las diferentes iniciaitivas de responsabilidad ambiental al interior de Cotemar. “El proyecto se complementaba bastate bien con los proyectos que diferentes áreas de la organización implementan a favor del medio ambiente”, relata Gerardo Hernández Polanco. Lo que nació como un plan de eficiencia y ahorro, adquirió también una relevante dimensión verde.
Cotemar reduce 48 km de red cableada y siembra conciencia verde en su operación digital
Los beneficios tangibles del proyecto WIR son un testimonio de su impacto. La reducción de aproximadamente 48 kilómetros de cable (equivalente a 600 nodos) fue solo el comienzo. Esta decisión conlleva una drástica disminución en el consumo de cobre y plásticos (PVC), materiales presentes en gran medida en su producción. Además, al consolidar la infraestructura en el site principal, se pasó de 7 a 4 racks activos, liberando espacio y, lo más crucial, reduciendo la demanda del consumo energético empleada para enfriarlos.
“Cada rack necesita enfriamiento. Menos equipos generan menos calor, lo que se traduce en un menor consumo de energía eléctrica, de agua, y por consecuente una huella de carbono operativa reducida ”, explica Jesús Antonio Ramos Cauich, Supervisor de Telecomunicaciones de Cotemar. Este aspecto es vital, considerando que los centros de datos a nivel global son responsables de cerca del 1.5% del consumo energético mundial y de grandes volúmenes de emisiones de CO₂, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

Por otro lado, la basura tecnológica (e-waste) es un problema global creciente. México es el segundo país de América Latina que más desechos de este tipo genera según el ‘Monitor Global de Residuos Electrónicos’ 2020 de la ONU.
Cotemar abordó esta problemática con un Plan de Gestión Circular para los equipos retirados. “Lo que está en buenas condiciones se dona a instituciones educativas. Lo que tiene valor económico se vende. Y lo obsoleto o dañado va al ‘Reciclón’”, detalla Gerardo Hernández Polanco. Esta última es una iniciativa municipal donde un proveedor especializado desarma los componentes, separa los metales como el cobre y emite un certificado de disposición y uso responsable.
Lo que nació como un plan de eficiencia y ahorro, adquirió también una potente dimensión verde
El proyecto también refleja más consciencia ambiental en la cadena de valor. Al migrar a una nueva marca, se constató que el fabricante incorporara prácticas sostenibles en sus procesos, como empaques libres de plástico y equipos más eficientes energéticamente.
Más allá de las métricas ambientales, WIR siembra también un cambio de mentalidad. Cotemar desarrolló una campaña de comunicación interna para concientizar sobre los beneficios de la implementación y sobre cómo hacer un uso más responsable de la tecnología. “Se mostraron estadísticas de cuánto contamina un data center sobrecargado, se trabajaron mensajes que propiciaban la reflexión y sobre cómo contribuir juntos con acciones para reducir el consumo de energía”, comparte Olviera Cabrera Zapata, Coordinadora de Continuidad Operativa TIC.
Para Jesús Antonio Ramos Cauich, este fue un aprendizaje personal. “Estoy más enfocado en lo técnico, pero ahora me interesa ver el beneficio medioambiental de nuestras acciones”. Mientras Olviera Cabrera Zapata lo ve como una punta de lanza: “Espero que otros compañeros vean desde sus trincheras dónde pueden aportar a favor del medio ambiente”.

La Fase 2 del proyecto está en marcha en las diferentes oficinas administrativas de Cotemar, los usuarios reciben soporte para instalar el software de telefonía virtual antes de que su nodo cableado sea desconectado. La movilidad es ahora una ventaja clave: la extensión telefónica los acompaña a cualquier lugar en su laptop o dispositivo móvil.
Miguel Ángel Maruri Carballo, Líder de Health, Safety, Environment and Quality (HSEQ) en Cotemar, considera que este proyecto es un reflejo “de la madurez de la organización en temas sustentables porque a la par de mejorar la tecnología dentro de la compañía, se contemplaron criterios medioambientales como la reducción de consumo energético y de emisiones, así como la disposición responsable de los residuos”.









