La industria tecnológica enfrenta un reto estructural: la falta de talento femenino. En México, esta brecha no solo limita la diversidad en las empresas, sino que también impacta su capacidad de innovación y crecimiento. Para Gabriela García, head of communications en ABB México, la solución no pasa únicamente por políticas internas, sino por intervenir desde etapas mucho más tempranas del desarrollo profesional.
A partir de este diagnóstico, la compañía ha desarrollado iniciativas como NextGen Women, un programa que busca acercar a estudiantes a las oportunidades reales que ofrece la industria tecnológica y, sobre todo, romper estereotipos. Uno de los principales desafíos es que la baja participación femenina en carreras STEM no comienza en la universidad, sino mucho antes. «Nos damos cuenta que tenemos que empezar a atender este tema desde muy abajo, desde que las chicas empiezan a pensar ¿qué voy a estudiar?», explica Gabriela García.
Esta reflexión está alineada con tendencias globales. El avance tecnológico está transformando el mercado laboral, y muchas de las posiciones actuales serán redefinidas o desaparecerán. «El 22% de los trabajos actuales van a ser o desplazados o impactados por el desarrollo de la tecnología», advierte. En este contexto, atraer talento joven —y especialmente femenino— no es solo una cuestión de equidad, sino de sostenibilidad empresarial.
NextGen Women acerca la industria a las jóvenes
La respuesta de ABB ha sido crear espacios de conexión directa entre profesionales y estudiantes. NextGen Women funciona como una plataforma de mentoría en la que colaboradoras de la empresa comparten sus experiencias con jóvenes en etapas clave de decisión académica. «Le ofrecemos nuestra experiencia de vida profesional a chicas que están en vías de desarrollarse hacia alguna profesión», explica García.
El programa reúne a perfiles diversos dentro de la organización: ingenieras, abogadas, comunicadoras o especialistas en datos, lo que permite mostrar la amplitud de oportunidades que existen dentro de una empresa tecnológica. Pero más allá de la orientación profesional, el valor está en el tipo de conversación que se genera. «Se hace una conversación bellísima en la que salen temas como la maternidad, qué significa ser una mujer en esta industria», comenta.
Estas conversaciones permiten a las participantes resolver dudas, compartir inquietudes y visualizar su futuro profesional desde una perspectiva más cercana y realista.
Aunque muchas iniciativas de diversidad se concentran en fechas como el Día Internacional de la Mujer, en ABB el enfoque es continuo. «No es lanzar proyectos que solo se puedan ejercer durante el Mes de la Mujer… es una ambición a largo plazo», subraya García.
Este enfoque responde a un objetivo concreto: incrementar la presencia femenina en posiciones de liderazgo dentro de la compañía, donde ya han alcanzado cerca del 22.6%, con la meta de llegar al 25%. Para lograrlo, la estrategia combina acciones de atracción de talento, desarrollo profesional y cultura organizacional.
El impulso al talento femenino forma parte de una estrategia más amplia de responsabilidad social en ABB, donde la educación y el desarrollo comunitario ocupan un lugar central. Programas como Lean Challenge permiten a estudiantes integrarse en entornos reales de manufactura, mientras que iniciativas como Girls on Track —vinculada a la Fórmula E— acercan a jóvenes a profesiones relacionadas con la industria desde experiencias prácticas.
Además, la compañía desarrolla proyectos con impacto social directo, como soluciones de captación de agua o actividades de voluntariado. «Detectar objetivos en las comunidades, los pones junto a las fortalezas de una empresa y empujando gente que realmente quiera mejorar la vida de todos, pues es una fórmula infalible», afirma García. Este enfoque conecta la estrategia de sostenibilidad con el core del negocio, utilizando la tecnología como palanca de impacto.
Otro de los elementos clave que destaca la directiva es la importancia de alinear el propósito personal de los colaboradores con la estrategia de la empresa. Este alineamiento no solo genera beneficios sociales, sino también empresariales. Según García, las organizaciones que fomentan este tipo de espacios logran empleados más comprometidos, creativos y alineados con los objetivos del negocio.
De la comunicación al impacto
Desde su rol en comunicación, García también subraya la evolución del propio concepto de comunicación corporativa. «Ya no solo es tirar el mensaje,es interactuar y puede hasta moldear objetivos de negocio», explica. Este cambio es especialmente relevante en el ámbito ESG, donde la escucha activa y la interacción con stakeholders son fundamentales para construir estrategias efectivas.
Escucha el episodio completo: Valor Compartido está disponible en las principales plataformas mundiales de podcasting: Spotify, Apple Podcast, Podimo, Ivoox, Amazon Music y Spreaker, entre otros.También lo puedes seguir en Youtube en los que están acompañados de subtítulos para personas sordas.









