La empresa Niagara Bottling México, a través de su brazo filantrópico Niagara Cares, coordinó de manera conjunta con la organización social Un Kilo de Ayuda una jornada de voluntariado comunitario en el municipio de Soyaniquilpan, Estado de México. La iniciativa técnica se enfocó en la ampliación de huertos de traspatio y la implementación de dinámicas de sensibilización en materia de alimentación saludable y Desarrollo Infantil Temprano (DIT).
Esta intervención forma parte de la estrategia operativa de Un Kilo de Ayuda, un programa integral que provee cobertura a aproximadamente 2,800 infantes dentro del Estado de México y a más de 23,000 niñas y niños a nivel nacional. Las líneas de acción del organismo civil están orientadas a optimizar los indicadores de nutrición, salud, educación y fortalecimiento del tejido social durante la primera infancia.
El proyecto ejecutado en Soyaniquilpan responde a un diagnóstico situacional crítico: de acuerdo con los indicadores de medición de la pobreza de la organización, el 44.5% de la población de la demarcación subsiste en condiciones de pobreza moderada, mientras que el 5.81% se encuentra en pobreza extrema. Ante este panorama, los huertos de traspatio se establecen como unidades productivas familiares que garantizan el acceso directo a microhuertos de alimentos frescos, biológicamente seguros y de alto valor nutricional, mitigando la dependencia de cadenas externas de suministro y fomentando la autogestión económica.
Niagara Cares financia talleres de nutrición y desarrollo infantil en Soyaniquilpan
“El bienestar se construye en comunidad y con alianzas que generen impacto positivo de largo plazo. A través de Niagara Cares nos da mucho gusto colaborar con organizaciones como Un Kilo de Ayuda e International Community Foundation para impulsar iniciativas enfocadas en el desarrollo infantil y el fortalecimiento de las comunidades”, destacó Luis Julián Hernández, senior director de Public Affairs, Sustainability & ESG de Niagara Bottling México.
Por su parte, Thanya Labrada, directora de Programas de Un Kilo de Ayuda, enfatizó el valor de la corresponsabilidad corporativa en los primeros años de vida: “Cada vez que una empresa decide incluir a la Primera Infancia dentro de sus compromisos sociales, está apostando por el futuro de México. En nombre de las familias que acompañamos, queremos agradecer a todas las organizaciones que entienden que los primeros años de vida son una ventana única para transformar historias. Su compromiso nos permite llegar más lejos, fortalecer comunidades y brindar a niñas y niños las oportunidades que merecen para crecer, aprender y desarrollarse plenamente”.
Con la consolidación de estas brigadas de voluntariado, la firma embotelladora reafirma la vigencia de sus políticas de sustentabilidad y gobernanza comunitaria, proyectando la continuidad de sus aportaciones de capital social y técnico en las regiones donde mantiene operaciones de manufactura y distribución.
*Con información proporcionada en nota de prensa









