Aleatica presentó su Informe Anual de Sostenibilidad 2025, bajo el título ‘Innovación en movimiento’, en el cual detalla la integración de criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG) en sus operaciones de Europa y América Latina. El documento destaca la evolución de la empresa hacia un esquema de infraestructura carretera enfocado en la tecnología y la eficiencia de largo plazo.
“En Aleatica entendemos que la sostenibilidad dejó de ser un complemento para convertirse en el eje que guía nuestra estrategia corporativa y nuestro crecimiento futuro. Hemos evolucionado de iniciativas de responsabilidad social hacia una gestión estratégica basada en ciencia, datos y viabilidad a largo plazo”, afirmó Itzel Meyenberg, directora global de Comunicación y Sostenibilidad de Aleatica.
En materia de acción climática, la compañía reportó una reducción del 14% en sus emisiones de Alcance 1 y 2 en comparación con 2024. Con este resultado, la firma alcanzó una disminución acumulada del 43% con respecto al año de línea base 2019, superando de manera anticipada su meta del 42% planteada originalmente para el año 2030. Esta reducción se sustentó en la instalación de plantas fotovoltaicas, logrando que la autogeneración de energía solar creciera un 452% durante 2025 y que el 82% del consumo eléctrico global de la empresa provenga de fuentes renovables.
Aleatica invierte 7.4 millones de euros en iniciativas de impacto social
Por otra parte, la seguridad operativa registró avances mediante la actualización de programas de capacitación e infraestructura vial. La siniestralidad con baja médica se redujo un 9% en la plantilla interna y un 57% entre el personal contratista. Asimismo, los accidentes vehiculares sin víctimas en las autopistas administradas disminuyeron un 3.8% en el periodo 2024-2025, aun con el incremento en el flujo de tráfico.
El brazo de inversión social de la empresa canalizó 7.4 millones de euros distribuidos en 63 proyectos comunitarios, un incremento del 11% anual. Entre las acciones desarrolladas destaca la operación de un invernadero comunitario de 1,360 metros cuadrados en la periferia de la autopista Atizapán-Atlacomulco, el cual produce cerca de 20 toneladas anuales de jitomate y funciona como un polo de empleo local.
Finalmente, en el eje de gobierno corporativo, la organización obtuvo la certificación de la norma ISO 37001 en sistemas de gestión antisoborno. Los mecanismos de control permitieron mantener en cero los casos de corrupción reportados durante los últimos cuatro años, a la par de implementar auditorías ASG y de integridad corporativa a un padrón de 1,002 proveedores en su cadena de suministro.
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