Para millones de mexicanos, la idea de iniciar un negocio propio representa una ruta hacia la independencia laboral y la estabilidad financiera. Sin embargo, para aquellos sectores de la población que carecen de historial crediticio o avales, el acceso al financiamiento formal se mantiene como uno de los principales obstáculos estructurales.
De acuerdo con datos de Compartamos Banco, institución financiera especializada en el segmento popular que este año conmemora 36 años de operación en el país, la brecha en la inclusión financiera afecta de forma directa el escalamiento de las unidades económicas de menor tamaño.
Esta coyuntura adquiere especial relevancia en el estado de Oaxaca, una entidad con una profunda vocación para el emprendimiento de pequeña escala debido a su riqueza cultural, gastronómica y artesanal. Según los registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las microempresas constituyen más del 95% de las unidades económicas en México. En el contexto oaxaqueño, este indicador se traduce en miles de negocios familiares dedicados a la producción de textiles, artesanías, comercio local, gastronomía tradicional y servicios vinculados al turismo comunitario.
Perfil operativo e impacto de género (Métricas Nacionales):
| Indicador Financiero | Volumen / Porcentaje | Impacto Social |
| Cartera de clientes activos | Más de 3.5 millones de usuarios | Cobertura en el segmento popular nacional. |
| Participación por género | 74% de la base son mujeres | Consolidación del emprendimiento femenino. |
| Preferencia en Oaxaca | Más del 70% de solicitudes son de mujeres | Alternativa para el ingreso y sustento familiar. |
| Fidelización de cartera | Clientes con más de 70 ciclos de crédito | Construcción de relaciones basadas en la confianza. |
Emprendedoras oaxaqueñas transforman el acceso al crédito en patrimonio familiar y desarrollo comunitario
El dinamismo de los micronegocios camina a la par de la recuperación macroeconómica del estado. Conforme a los datos del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), en el cuarto trimestre de 2025, la actividad económica general de Oaxaca registró un incremento anual de 2.1%. Este avance estuvo impulsado por el comportamiento de sus sectores productivos:
- Actividades primarias: Registraron un alza anual del 8.8%, ubicando a Oaxaca en el noveno lugar a nivel nacional en este rubro.
- Actividades secundarias: Mostraron un crecimiento del 3.6%.
- Actividades terciarias (Servicios y comercio): Reportaron una expansión del 0.6%.
Alineado con este entorno, la Universidad Anáhuac identifica cuatro áreas estratégicas donde se concentra la innovación local: el Turismo y ecoturismo —impulsado por una afluencia que, de enero a agosto de 2025, superó los 4 millones de visitantes con una derrama económica mayor a los 15 millones de pesos—, los Restaurantes y productos gastronómicos de alta demanda (como el mezcal y el mole), la industria del Diseño, textiles y moda, y un nicho emergente en Tecnología y educación.
Para mitigar las barreras del crédito tradicional, la institución financiera ha desarrollado metodologías como el Crédito Grupal, complementado con cuentas de ahorro, créditos adicionales y seguros específicos. Para reconocer a las figuras que coordinan estas células de financiamiento, la organización opera el programa de lealtad #EncuentrosdeComités, diseñado como un espacio para validar el liderazgo de las clientas dentro de sus comunidades.
“Detrás de cada puesto de comida, taller artesanal, tienda de barrio o pequeño negocio existe una historia de esfuerzo, perseverancia y sueños de superación, y nuestro compromiso es acompañar a quienes buscan generar oportunidades para sus familias y comunidades”, señalaron voceros de la institución, enfatizando que el financiamiento responsable es una herramienta de prosperidad y no un factor de riesgo.
El resultado de estas políticas de financiamiento accesible se refleja en proyectos con alta rentabilidad social, como el de Adriana Itzel Serrano, enfermera originaria de Santa Cruz Xoxocotlán. Hace 22 años, Itzel solicitó su primer crédito productivo para fundar, junto a su esposo, un laboratorio clínico con recursos limitados. Con el capital inicial adquirió reactivos y equipamiento básico de manera paulatina.
Hoy en día, su laboratorio, denominado FERYA, se ha consolidado como un centro formal para la prevención y orientación médica en su localidad, equipado con la tecnología necesaria para realizar estudios clínicos profesionales a precios accesibles para la población sin seguridad social. “FERYA es mi mayor orgullo. No solo por el equipo, sino porque representa estabilidad y esfuerzo compartido con mi esposo. No importa con cuánto empieces… lo importante es no dejar de avanzar”, concluyó Serrano.









