En el marco del pasado Mes del Medio Ambiente, Mondelēz México presentó de forma pública los compromisos de sustentabilidad y los indicadores de eficiencia operativa que respaldan la cadena de manufactura de su portafolio de alimentos. Esta postura de la compañía responde a los cambios en los hábitos de compra identificados en el mercado local y analizados en el informe de tendencias globales 2026 State of Snacking, desarrollado por la multinacional en colaboración con las firmas de análisis Mintel y Black Swan Data.
El estudio detalla que el ecosistema actual de consumo está marcado por «tensiones productivas«, un fenómeno donde los usuarios buscan integrar en su alimentación diaria tanto atributos de salud y funcionalidad como momentos de indulgencia, eliminando la necesidad de elegir entre una opción u otra.
En el territorio mexicano, esta tendencia se manifiesta a través de dinámicas comerciales y de consumo específicas:
- Rituales diarios consistentes: A nivel global, 6 de cada 10 personas consumen un snack al menos una vez al día. En México, las ventanas de consumo matutinas y vespertinas registran los índices más altos de retención y una mínima tasa de omisión.
- Preferencia por la sustentabilidad: Durante estos periodos de alimentación, los consumidores dan prioridad a productos que mitiguen su impacto ambiental, exigiendo transparencia contable y corporativa a lo largo de toda la cadena de valor de las marcas.
Mondelēz detalla su estrategia «Huella M» ante un consumidor mexicano más consciente
“Sabemos el enorme cariño que los hogares mexicanos tienen por nuestras marcas icónicas. Ese lazo tan estrecho nos inspira a ser totalmente abiertos sobre lo que hay detrás de nuestra operación. Queremos que cada persona que disfruta de nuestro portafolio tenga la certeza de que existe un compromiso real con el planeta, impulsado por procesos eficientes y responsables”, puntualizó Santiago Aguilera, vicepresidente de Asuntos Corporativos y de Gobierno de Mondelēz International para América Latina.
Para dar estructura a estas metas institucionales, la filial mexicana consolida sus operaciones bajo el programa ESG denominado Huella M, el cual opera a través de tres pilares de gestión auditables:
1. Planeta (Cuidado del Entorno)
La corporación reporta que el 96% de los empaques utilizados en el país están diseñados bajo criterios de reciclabilidad. En materia energética, aproximadamente el 70% de la electricidad consumida en sus complejos industriales proviene de fuentes renovables. Asimismo, la firma logró una reducción del 18% en el consumo de agua en sus centros de manufactura prioritarios en comparación con las métricas registradas en el año 2018.
2. Personas (Impacto en Comunidades)
Mondelēz México registró una disminución del 31% en el desperdicio de producto dentro de sus líneas de producción. Este indicador se complementa con una alianza de más de 11 años con la Red de Bancos de Alimentos de México (BAMX) para la donación de mermas aptas para el consumo. A nivel global, el 100% del cacao requerido para la elaboración de sus chocolates se abastece mediante el programa de agricultura sostenible Cocoa Life.
3. Prácticas (Gobernanza Corporativa)
El tercer eje se enfoca en la implementación de una cadena de suministro ética y en la incorporación de declaraciones y sellos de certificación verificables en el etiquetado de los empaques, con el fin de satisfacer las demandas de información de la sociedad civil y los organismos reguladores. Con estas acciones, la empresa busca alinear el crecimiento del negocio con su estrategia global «Snacking Made Right», orientada al largo plazo.
*Con información proporcionada en nota de prensa










