John Deere, informó con motivo del pasado Día de la Tierra, que su compromiso «con la tierra es el motor que impulsa la creación de herramientas capaces de producir más con un menor impacto ambiental, asegurando que cada surco trabajado en México sea una inversión en el futuro de las próximas generaciones«.
Esta visión cobra urgencia ante un desafío demográfico sin precedentes: con una población mundial que se encamina hacia los 10,000 millones de personas para el año 2050, la FAO y la OCDE estiman que será necesario un incremento del 14% en la producción agrícola global tan solo en la próxima década. Lograr este objetivo requiere de una transición acelerada hacia una agricultura inteligente, capaz de aumentar la eficiencia mientras se protege la salud del suelo.
El cuidado de los recursos naturales comienza en los Centros de Ingeniería ETEC ubicados en el norte del país. En este espacio, ingenieros locales desarrollan soluciones tecnológicas, que van desde el software hasta los sensores, actuadores y mecanismos para lograr sistemas inteligentes que hoy operan en campos de todo el mundo. Estos avances permiten que la maquinaria aplique insumos de manera milimétrica, lo cual evita el desperdicio y protege la calidad del agua. Al respecto, el Banco Mundial señala que un uso más inteligente de los recursos hídricos en la agricultura tiene el potencial de asegurar el alimento para 10,000 millones de personas a nivel global.
John Deere y Heifer International fomentan agricultura regenerativa con el proyecto Milpa for Life
Para materializar este compromiso, John Deere ha destinado 2,300 millones de dólares a nivel global en el último año a la investigación y desarrollo de soluciones de vanguardia. Esta inversión se traduce en maquinaria que reduce drásticamente el uso de combustible y las emisiones de gases de efecto invernadero mediante sistemas de guiado autónomo que eliminan los solapamientos innecesarios en el terreno.
Además de la tecnología en campo, la compañía impulsa la economía circular a través de su programa de remanufactura, el cual permite recuperar componentes clave para darles una segunda vida con estándares de calidad de equipo nuevo, reduciendo el consumo de materias primas y el desperdicio industrial en sus procesos globales.
La protección del medio ambiente es una realidad tangible a través del proyecto Milpa for Life, realizado en conjunto con Heifer International. Esta iniciativa implementa prácticas de agricultura regenerativa que permiten que el 94% de los productores participantes adopten métodos respetuosos con el entorno. Al mejorar la calidad de la tierra y reducir la labranza intensiva, se ha logrado un incremento significativo en la productividad, demostrando que el respeto a los ciclos naturales es la ruta más efectiva para fortalecer la economía de las familias mexicanas.
*Comunicado de prensa










