El próximo Mundial de Fútbol, que se celebrará de manera conjunta en México, Canadá y Estados Unidos, se proyecta como el más grande y complejo de la historia, pero también como una fuente masiva de degradación ambiental. De acuerdo con el documento técnico ‘De la Huella a la Acción. Guía para la Medición y Transformación Regenerativa de Grandes Eventos Deportivos’, elaborado por científicos de la plataforma franco-mexicana Nat5, el torneo generaría una huella de carbono estimada entre 10 y 15 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono y gases de efecto invernadero (GEI).
Esta cantidad de $CO_2$ equivale a las emisiones anuales de un millón de personas o de entre dos y tres millones de vehículos en circulación. La dispersión geográfica de las 16 ciudades sedes que albergarán los 104 partidos multiplicará los trayectos en avión, identificados como la principal fuente de contaminación. Al respecto, el informe de 2025 ‘Décarbonons le Football’ de The Shift Project revela que solo el 1% de los partidos internacionales genera el 37% de las emisiones del fútbol profesional debido al uso intensivo del transporte aéreo.
Nat5 propone un modelo de regeneración ambiental frente a la «triple vulnerabilidad» del fútbol mundial
“La neutralidad de carbono ya no es suficiente. El nuevo estándar es la regeneración: dejar los ecosistemas y las comunidades mejor de lo que los encontramos”, establecen los ecólogos de Nat5.
Los expertos argumentan que el esquema tradicional de «compensación» de carbono funciona a menudo como un simple impuesto ambiental limitado. La presión de los 15 millones de visitantes estimados exige un cambio de paradigma para proteger la salud de los ecosistemas locales y asegurar la supervivencia del espectáculo deportivo ante lo que denominan la «Triple Vulnerabilidad» del fútbol:
- Riesgos físicos: El aumento de temperaturas, olas de calor e inundaciones amenazan la infraestructura y la salud de los atletas en la práctica al aire libre.
- Cadenas de suministro: La dependencia de los combustibles fósiles expone al sector a shocks inflacionarios que elevan los costos operativos de los estadios y del transporte.
- Riesgos de transición: La necesidad de adaptarse con rapidez para no perder legitimidad ante audiencias cada vez más conscientes de la crisis climática, mientras otros sectores aceleran su descarbonización.
Frente a este panorama, Nat5 propone transitar hacia la creación de valor mediante herramientas tecnológicas que permitan a organizadores, patrocinadores y aficionados convertirse en agentes activos para la regeneración de cuatro capitales naturales esenciales: carbono, biodiversidad, agua y suelo.
*Con información proporcionada en nota de prensa









