La Cruz Roja Mexicana incorporó las primeras unidades eléctricas a su flota operativa tras recibir la donación de cinco camionetas Chevrolet Brightdrop por parte de General Motors de México. La entrega formal ocurrió en la Sede Nacional de la institución asistencial para fortalecer la capacidad de respuesta ante desastres naturales y emergencias médicas. Esta acción promueve la movilidad sostenible y se conecta con el Objetivo de Desarrollo Sostenible sobre ciudades y comunidades sostenibles (ODS 11).
Equipamiento táctico y capacidad técnica
Las unidades funcionarán como puestos de mando, consultorios médicos y cocinas móviles en zonas de desastre. Los vehículos cuentan con una capacidad de carga de 1,300 kg, asistentes de conducción y conectividad de seguridad OnStar. El proyecto incluye mantenimiento preventivo por 60 mil kilómetros aportado por el distribuidor Chevrolet Angar Pedregal y centros de recarga instalados por la empresa Evergo.
«La donación de estas unidades fortalece nuestra capacidad para llegar a más comunidades, apoyar a más personas y responder de manera más oportuna cuando más se necesita», comentó el presidente nacional de Cruz Roja Mexicana, Eduardo De Agüero.
Alianzas multisectoriales y descarbonización del rescate
El despliegue de esta tecnología eléctrica permite reducir las emisiones contaminantes derivadas de los traslados humanitarios y el transporte de insumos críticos. La cooperación entre empresas automotrices, proveedores de energía y organizaciones civiles establece un estándar operativo para la gestión de riesgos con perspectiva ambiental.
«Con esta donación ponemos nuestra innovación y tecnología al servicio de una institución que acompaña, protege y lleva esperanza a millones de personas», afirmó el presidente y director general de General Motors de México, Paco Garza.
*Con información proporcionada en nota de prensa










