Una propuesta de reforma al Artículo 32 de la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC) busca regular la manera en que las empresas comunican su desempeño ambiental en México. La iniciativa plantea que cualquier término asociado a la sustentabilidad utilizado en campañas publicitarias o promocionales de productos y servicios debe justificarse con evidencia científica, objetiva y fehaciente, a fin de evitar el denominado greenwashing.
El dictamen correspondiente fue aprobado en comisiones del Senado a mediados de 2025; sin embargo, se encuentra pendiente de votación en el Pleno para su posterior remisión a la Cámara de Diputados.
«Hasta ahora, muchas empresas comunican sostenibilidad como un ejercicio de marketing; bajo este marco legal, términos como ‘ecológico’, ‘verde’ o cualquier otra palabra que usen debería respaldarse con documentación técnica real. Esto es una oportunidad para que las empresas se pregunten si pueden comprobar su impacto ambiental, más allá de lo que suena bien», explicó Ximena Cantú, ESG Officer de Energía Real.
Energía Real destaca la medición energética como clave ante eventuales cambios normativos
Ante un entorno de mayor rigor regulatorio, el sector industrial, inmobiliario y de servicios enfrenta la necesidad de fundamentar cuantitativamente sus aseveraciones de sostenibilidad. De acuerdo con Energía Real, el consumo de energía destaca como un indicador ambiental auditable debido a que se basa en registros precisos y no en estimaciones cualitativas.
Diversos esquemas y tecnologías ofrecen datos operativos verificables para respaldar los Reportes ESG de las organizaciones y reducir emisiones de Alcance 2:
- Contratos de compraventa de energía solar (PPA): Permiten registrar el volumen exacto de energía limpia generada y consumida.
- Sistemas de almacenamiento en baterías (BESS): Documentan la gestión y el uso eficiente de la energía almacenada.
- Certificados de Energía Limpia (CELs): Acreditan formalmente el origen renovable del insumo eléctrico.
- Generación distribuida: Reduce de forma medible la demanda de electricidad proveniente de la red general.
«Si la ley va a exigir evidencia científica detrás de cada término de sostenibilidad, la energía es uno de los ámbitos donde esa evidencia ya existe. Mediante las mediciones y el monitoreo preciso, las organizaciones pueden respaldar sus estrategias de sostenibilidad y demostrar el impacto de las estrategias ESG que implementan», añadió Cantú.
Bajo el esquema de Energy as a Service (EaaS), la compañía ofrece soluciones de Generación Distribuida, BESS y Suministro Calificado con monitoreo en tiempo real, facilitando la trazabilidad operativa necesaria para cumplir con los estándares de transparencia legal.
*Con información proporcionada en nota de prensa









