Cuarenta voluntarios de la empresa de agua y energía Cox México trabajaron el pasado sábado 26 de septiembre en una chinampa agroecológica de San Gregorio Atlapulco, en Xochimilco. Durante la jornada, pusieron en práctica innovadoras técnicas de cultivo y de descontaminación del agua de riego mediante el uso de cabello humano y pelo de mascota reciclado. Esto les permitió descubrir la importancia y los desafíos ecológicos y agrícolas de esta zona de la Ciudad de México.
Esta actividad coronó la Semana del Voluntariado 2026 de Cox México, en la que colaboradores y colaboradoras de la compañía descubrieron diversas causas y colaboraron con diferentes organizaciones en torno a los ejes medioambiental y de diversidad e inclusión, los cuales responden a la estrategia y compromisos de la empresa. “Nuestro programa está hecho por personas para personas”, explicó Karina Gómez, coordinadora de Responsabilidad Social Corporativa de Cox México, quien detalló que buscan “que impacte no solamente como parte de la cultura de la empresa, sino también generar vínculo con la comunidad«.
Impacto social y educación ambiental
En la chinampa donde trabajaron los voluntarios de Cox México se cultivan hortalizas como lechugas, espinacas, kale y chiles. En concreto, un chile ancestral y endémico del Valle de México: el chile chicuarote. Actualmente, este chile solo lo cultivan unas pocas familias de San Gregorio Atlapulco. Por este motivo, los vecinos de este rincón de Xochimilco han adoptado el nombre de este chile como su gentilicio.
Además, el término chicuarote se puede emplear para definir a una persona obstinada y que no se rinde. Ese es el caso de Agustín Galicia, agricultor de cuarta generación, que trabaja con su hijo Rodrigo cuatro chinampas junto al humedal. Él lo ha hecho “desde siempre” siguiendo los principios de la agroecología “por convicción”, a pesar del elevado costo económico y de la dedicación que supone.

Las chinampas de Xochimilco sufren diversas amenazas debido a la contaminación del agua
Agustín Galicia forma parte de la cooperativa Etiqueta Chinampera. Conformada por 24 agricultores de la zona, esta cooperativa vende sus productos en la tienda y en las cafeterías de la UNAM, y recientemente entró como proveedora de la UAM Xochimilco. Para ello, tienen que pasar auditorías mensuales que certifiquen que los cultivos siguen métodos agroecológicos, contemplando entre ellos la calidad del agua de riego.
La degradación ambiental de Xochimilco amenaza la producción alimentaria de la urbe. Antiguamente, los campesinos regaban con agua potable limpia, pero hoy dependen de caudales tratados. Entre las actividades, las personas voluntarias de Cox México pudieron conocer durante un paseo en canoa tanto la técnica milenaria del cultivo en chinampas como la importancia ecológica de este sistema y las amenazas que enfrenta para su supervivencia como la contaminación del agua.
La gestión sostenible del agua “está muy ligada a la estrategia y compromisos” de Cox, explicó Karina Gómez, y por eso incluyeron esta actividad presencial dentro de sus actividades de voluntariado. “La actividad generó mucha expectativa por venir a un área natural como Xochimilco, pero también por ser muy innovadora”, manifestó.

De este modo, el personal de Cox México también trabajó en la chinampa de Agustín Galicia, quien desde hace unos meses está usando cabello humano y pelo de mascota reciclado como mantillo de sus cultivos y también como filtro biológico para limpiar el agua de riego.
Las familias chinamperas ven en la innovación ecológica una vía para preservar sus tradiciones ancestrales
«Pensamos en mejorar la calidad de vida de las comunidades«, afirmó Constanza Soto Canida, cofundadora y gerente de operaciones de Matter of Trust Latam, organización que acompañó a los voluntarios de Cox México durante las actividades. Esta organización apoya a chinamperos como Agustín Galicia con sus innovaciones hechas a base de cabello humano y pelo de mascota. Este pelo, recogido de una red de salones de belleza y de estética caninaparticipantes en el programa, es transformado en dos productos: agropelo y petropelo.
El agropelo funciona como mantillo que retiene la humedad -evita la evaporación hasta en un 50%-, entrega nutrientes y regenera el suelo, mejorando su pH y microbiota. Los colaboradores de Cox México sembraron hortalizas y cubrieron el suelo alrededor de las plantas con este acolchado natural que reduce el riego de tres veces por semana a una sola vez.
Por su estructura, el pelo también ha demostrado ser un gran aliado para limpiar derrames de residuos peligrosos como el petróleo, por lo que es muy eficaz también con residuos no peligrosos como las bacterias coliformes fecales, aceites de cocina o aceites animales que pueden encontrarse en las aguas vertidas en los canales de San Gregorio Atlapulco. Por esta razón, los voluntarios de Cox México armaron, con el acompañamiento de los representantes de Matter of Trust, dispositivos de petropelo que añadieron a los diferentes sistemas de filtrado biológico del agua de riego que ya se emplean en la chinampa.
“Fue una experiencia muy enriquecedora porque no solo pudimos aportar nuestro tiempo y trabajo, sino también aprender de las personas que mantienen viva la tradición chinampera. Me llevo una mayor conciencia sobre el valor de este ecosistema y la importancia de cuidar el agua”, destacó Lorena González, voluntaria de Cox México.

Sesiones y actividades durante la Semana del Voluntariado
Con este día de actividades agroecológicas concluyó la Semana de Voluntariado de Cox México. En los días previos, los empleados asistieron a sesiones presenciales y virtuales sobre polinización, acidificación oceánica y discapacidades psicosociales. Igualmente, conocieron testimonios sobre la condición de epidermólisis bullosa junto a la Fundación DEBRA México y elaboraron cuentos con ilustraciones en relieve para niños con ceguera.
“Más que una semana de actividades, es una oportunidad para fortalecer alianzas estratégicas”, expuso Karina Gómez al relatar las actividades de la Semana del Voluntariado de Cox México.









