La reciente victoria frente a Trinidad y Tobago mantiene las aspiraciones de la selección mexicana de rugby femenil para luchar por una plaza en el próximo mundial de selecciones a celebrarse en 2029. Las Serpientes, como se conoce al combinado nacional, fraguaron un triunfo estrenando su nuevo uniforme proporcionado por Cox, utility global integrada de agua y energía, que sella así la continuidad de DestElla, programa de empoderamiento de las mujeres a través del deporte, en alianza con la Federación Mexicana de Rugby.
“El compromiso y la energía de esta idea inicial de apoyar a las mujeres a través del deporte se mantiene firme y hoy vemos una prueba de ello”, destacó Paola Martínez, directora de Comunicación y RSC de Cox México, en el acto de entrega de los nuevos uniformes en el Deportivo Alfredo Harp Helú de la UNAM.
“Portar la camiseta de la selección es no solo representar a un país, sino que conlleva una gran responsabilidad. Y no solo eso, sino que además abre camino a muchas mujeres, a niñas y a jóvenes que tienen un sueño y que saben que pueden llegar hasta aquí”, exhortó la directiva.
El uniformar a la selección mexicana de rugby femenil es uno de los pilares del programa DestElla con el que también se dona material para entrenar y se da acceso a gimnasios, así como apoyo a deportistas de alto rendimiento con recursos para el pago de hospedaje y alimentación durante las concentraciones previas a las competencias.
Además, la alianza entre Cox y la Federación Mexicana de Rugby tiene como objetivo aumentar la participación de las niñas y jóvenes en el rugby a través de activaciones en escuelas y universidades. Es por esto que, previo al partido oficial, se celebró la segunda edición del Torneo Interuniversitario DestElla.

El apoyo de Cox ha permitido a la Federación Mexicana de Rugby acercar el deporte a más de 11,600 jugadoras
“El objetivo es aumentar el número de jugadoras y crear una base sólida que permita crear, con el tiempo, una mejor representación a nivel nacional de alto rendimiento”, expuso Pablo Septién, presidente de la Federación Mexicana de Rugby.
A raíz de las más de 380 activaciones en centros académicos realizadas en los últimos dos años, se ha conseguido que en el torneo interuniversitario compitieran dos nuevos equipos, según expuso Daniela Rosales, encargada de la vinculación entre la Federación Mexicana de Rugby y Cox.
De este modo, la competencia contó con la presencia de las Búfalas de la UNAM, las Tigresas de la UANL, las Lobas de la BUAP, Unión Rugby del CUI de Ixtlahuaca. También las debutantes Halcones del plantel Celaya 112 de la Universidad Pedagógica Nacional y las Panteras de la UAM, que fue el combinado que se llevó el torneo.
Igualmente, Rosales destacó el crecimiento de jugadoras federadas desde el inicio de esta iniciativa social. “Hoy, más que nunca, creo en el poder del rugby para abrir espacios para las mujeres. Por eso son de gran valor programas como DestElla, que permiten que más niñas y jóvenes puedan desarrollarse y brillar en este deporte”, concluyó la árbitra de rugby y exjugadora de la selección.









